Diagnóstico y Cumplimiento Fiscal
Antes de planear, hay que saber dónde estás parado. La asesoría fiscal correcta empieza por un diagnóstico real de tu situación: declaraciones, CFDI, régimen, adeudos y riesgos ante el SAT. Todo lo que no sabes que tienes pendiente puede convertirse en un crédito fiscal que no esperabas.
Antes de planear, hay que saber dónde está parado el contribuyente. Un diagnóstico fiscal identifica el estado real de las obligaciones: declaraciones presentadas o pendientes, CFDI emitidos y recibidos con inconsistencias, régimen actual y si sigue siendo el más conveniente, adeudos con el SAT, IMSS o Infonavit, y si existe algún requerimiento activo en el buzón tributario que no se ha atendido.
La asesoría fiscal no se limita a responder preguntas cuando el contribuyente las tiene. Un asesor fiscal que trabaja de forma continua revisa mensualmente la situación del cliente, identifica inconsistencias antes de que el SAT las detecte, alerta sobre cambios en la legislación con tiempo suficiente para adaptarse y acompaña cada decisión importante del negocio con una evaluación de su impacto tributario.
La diferencia entre tener asesoría fiscal y no tenerla se hace evidente cuando llega una carta invitación del SAT. Quien tiene asesoría continua ya conoce su situación y puede responder con información organizada. Quien no la tiene empieza a buscar un contador cuando el plazo para responder ya está corriendo.
Declaraciones presentadas y pendientes, CFDI emitidos y recibidos, régimen fiscal actual, adeudos con SAT, IMSS e Infonavit, requerimientos activos en el buzón tributario y consistencia entre contabilidad y lo declarado.
No se trata solo de presentar declaraciones a tiempo. El cumplimiento correcto incluye que estén bien calculadas, que los CFDI coincidan con lo declarado, que las retenciones sean correctas y que la contabilidad electrónica sea consistente con todo lo anterior.
Implementar un calendario fiscal interno, validar los CFDI emitidos y recibidos mensualmente, realizar conciliaciones fiscales y mantener actualizada la información del RFC y de obligaciones fiscales. Eso no lo gestiona el contribuyente solo: lo hace un asesor que conoce el negocio.
Las conductas de mayor riesgo que el SAT revisa activamente incluyen CFDI recibidos vs. ingresos declarados con diferencias, inconsistencias entre el CFDI de nómina y lo cotizado ante el IMSS, y contribuyentes que no presentaron declaración anual en plazo.
Desarrollada en 25 años de experiencia fiscal y contable en México. No es una promesa genérica: es un proceso con tres etapas definidas que aplica a cada cliente desde el primer día.
Revisamos tu situación fiscal completa: declaraciones, CFDI, régimen actual, adeudos y riesgos ante el SAT. Identificamos todo lo que no está bien antes de diseñar cualquier estrategia.
Identificamos errores, irregularidades y áreas de mejora. Los corregimos antes de que se conviertan en un problema mayor. La regularización proactiva y bien documentada reduce significativamente el riesgo de créditos fiscales.
Diseñamos una estrategia fiscal y contable a medida para que sigas en regla, mes a mes, sin improvisaciones ni sorpresas. Un contribuyente que opera con cumplimiento continuo no tiene de qué preocuparse cuando el SAT llama.
No es solo presentar declaraciones. Es tener a alguien que revisa tu situación fiscal antes de que el SAT lo haga y actúa cuando hay algo que corregir.
Revisión completa del historial fiscal del contribuyente desde el primer día: régimen actual, declaraciones presentadas, CFDI emitidos y recibidos, adeudos con el SAT, IMSS e Infonavit, y requerimientos activos en el buzón tributario.
Gestión puntual de todas las obligaciones fiscales del mes: declaraciones provisionales de ISR e IVA, retenciones a trabajadores y proveedores, entero de cuotas al IMSS y aportaciones al Infonavit, y contabilidad electrónica al SAT.
Cuando el SAT envía una carta invitación, un oficio de vigilancia profunda o un requerimiento formal, el tiempo de respuesta es crítico. La asesoría fiscal continua garantiza que el contribuyente no enfrente esas situaciones sin información organizada ni acompañamiento.
La asesoría fiscal continua también identifica oportunidades de optimización legítima: maximizar deducciones autorizadas, revisar si el régimen actual sigue siendo el más conveniente, proyectar pagos provisionales para evitar saldos a cargo y aprovechar estímulos fiscales vigentes.
Presentar la declaración es el mínimo. El cumplimiento correcto tiene más capas que eso, y cada una de ellas puede generar una alerta en los sistemas del SAT si no está bien resuelta.
No se trata únicamente de presentar declaraciones a tiempo. El cumplimiento correcto incluye que las declaraciones estén bien calculadas, que los CFDI emitidos coincidan con lo declarado, que las retenciones de ISR a trabajadores y a proveedores personas físicas se enteren correctamente, que el IVA acreditado tenga soporte documental suficiente y que la contabilidad electrónica sea consistente con todo lo anterior.
Las conductas de mayor riesgo que el SAT revisa activamente incluyen CFDI recibidos vs. ingresos declarados con diferencias, inconsistencias entre el CFDI de nómina y lo cotizado ante el IMSS, y contribuyentes que no presentaron declaración anual dentro del plazo establecido. Cada uno de esos puntos es una obligación que la asesoría fiscal continua gestiona antes de que el SAT la detecte.
La Opinión de Cumplimiento Fiscal es el documento que el SAT emite para certificar si un contribuyente está al corriente. Es requisito para contratos con dependencias de gobierno, créditos Infonavit y Fonacot para empleados, solicitudes de devolución de IVA y trámites bancarios. Un contribuyente con Opinión positiva tiene ventajas operativas que no se consiguen de otra forma.
No basta con presentarlas. Deben estar correctamente calculadas, con el régimen adecuado, las deducciones que corresponden y los pagos provisionales bien acreditados.
Lo que se factura, lo que se registra contablemente y lo que se declara al SAT debe ser la misma información. Sin diferencias que requieran explicación.
ISR de trabajadores, retenciones a personas físicas por honorarios y arrendamiento deben calcularse correctamente y enterarse en tiempo y forma.
Cada peso de IVA acreditado debe tener su CFDI correspondiente con los requisitos del artículo 27 de la LISR y pago bancarizado cuando aplica.
La balanza de comprobación mensual enviada al SAT, el catálogo de cuentas anual y las pólizas disponibles deben ser consistentes con todo lo declarado.
Detectar un problema antes de la declaración cuesta mucho menos que corregirlo después. Los pre-cierres son la herramienta que hace posible esa anticipación.
Un pre-cierre mensual es la revisión de la situación fiscal del negocio antes de presentar la declaración del período. Permite identificar problemas con tiempo suficiente para corregirlos sin consecuencias adicionales.
El pre-cierre anual es más estratégico: proyecta el ISR del ejercicio con base en los meses transcurridos, identifica oportunidades de optimización antes de que cierre el año y anticipa si habrá saldo a cargo o a favor en la declaración anual.
Personas físicas con actividad empresarial y PYMEs con empleados. Obligaciones distintas, mismo estándar de atención.
Si tienes un negocio propio, facturas de forma independiente o estás dado de alta en el SAT como persona física con actividad empresarial, la asesoría fiscal te acompaña desde el diagnóstico inicial hasta el cumplimiento mensual y la declaración anual. Sin sorpresas, sin requerimientos sin atender.
Si tienes una empresa con empleados, proveedores y obligaciones fiscales múltiples, la asesoría fiscal integra todas las capas del cumplimiento: ISR, IVA, nómina, IMSS, Infonavit, contabilidad electrónica y declaración anual. Todo coordinado para que ninguna obligación quede sin atender.
Resolvemos las dudas más comunes antes de la primera reunión.
La primera reunión es sin costo ni compromiso. Revisamos tu situación actual y te decimos exactamente qué tienes pendiente y cómo podemos ayudarte.
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